¿Por qué sigue tan vigente? Sigue siendo un título fundamental en el iGaming actual debido a su bajísima ventaja estadística para la casa y la fluidez de sus partidas. Estos componentes encajan con el interés del usuario que busca entretenimiento con reglas claras, sin necesidad de memorizar tablas de estrategia complejas.
La relevancia matemática de este juego dentro de los juegos de casino radica en su estructura rígida, en la que el jugador solo necesita seleccionar la casilla del jugador o la banca. La Memoria Anual del Juego On-line 2024 de la DGOJ especifica que el GGR total del juego online regulado ascendió a 1.454,59 millones de euros, con el casino representando el 50,23 % del total, unos 730,71 millones de euros. Según el manual de reducción de daños GameSense, «el baccarat es un juego puramente azaroso donde la repetición de muchas manos no permite alterar la ventaja matemática, por lo que el único control reside en fijar los propios límites de depósito».
Un dato que a veces se pasa por alto: el baccarat genera más volumen de apuestas que el blackjack en muchos mercados asiáticos, y esa popularidad ha contagiado al mercado europeo. En España, el crecimiento del baccarat en vivo ha sido notable desde que los proveedores de casino en directo empezaron a ofrecer mesas con crupieres hispanohablantes.